EL MÉTODO DE LA HUELGA GENERAL

EL MÉTODO DE LA HUELGA GENERAL

nota publicada en: https://prensaobrera.com/politicas/55214-

“¿Quién se acuerda de las manzaneras? (…..)

“Hoy las ‘manzaneras’ son las compañeras piqueteras de La Matanza, de San Fernando, de Varela, de Berazategui. ¡Qué salto extraordinario! Pasar de las ‘manzaneras’ a las coordinadoras de desocupados significa pasar de la tutela del Estado, del pordiosero, del cliente del puntero, a la mujer y al hombre que salen a reclamar y se organizan. Por eso, cuando Patricia Bullrich decide eliminar que los ‘planes Trabajar’ queden bajo control de las coordinadoras de desocupados, los compañeros de todo el país se rebelan porque saben que la condición para defender esa mísera conquista, sobre la base de la cual se obtendrán nuevas conquistas, es que haya un control obrero de los planes. Y hace tres años mandaban las ‘manzaneras’. Ha habido ya una revolución en el movimiento popular.

“La huelga general en la Argentina no la va declarar la CGT. La situación de crisis y el espíritu de lucha han llegado a un punto tal que esta huelga, como todas las grandes huelgas argentinas, será impuesta por una movilización parcial en un lugar, que atraiga a nuevos compañeros, y cuando el país se entere de la envergadura de esa lucha, va a salir a la huelga general, y 48 horas después de que hayan salido, la CGT va a declarar la huelga general. Así salió la huelga general de enero de 1919, la huelga general del 17 de Octubre, el Cordobazo y los Rosariazos.

“Ahora que no hay ‘manzaneras’ ni tutela estatal, que hemos desenmascarado los Comités de Emergencia que arman los intendentes, tiene que quedar claro que cada vez que vamos a una lucha por nuestras reivindicaciones, tenemos que tener el ojo izquierdo consolidando y profundizando la lucha; y el ojo derecho, llamando al resto del movimiento obrero, de la región, del país, a los desocupados, a los estudiantes, a las amas de casa, a la clase media, a solidarizarse: ese va a ser el camino de la huelga general.”

(Extracto del discurso de J. Altamira, el 1º de Mayo, en Ferrocarril Oeste)