LULA SE CORRE MÁS A LA DERECHA

LULA SE CORRE MÁS A LA DERECHA

nota publicada en: https://prensaobrera.com/politicas/57338-

Una parte de la prensa, y naturalmente la izquierda democratizante, recurre a un lugar común cuando califica los 39 millones de votos que obtuvo el PT de Brasil y su victoria en el primer turno electoral como un acontecimiento histórico. Se trata en realidad del aborto de un acontecimiento histórico, pues junto al PT han llegado al gobierno una fracción reaccionaria de la burguesía brasileña, buena parte de sus políticos tradicionales y una nutrida legión de arribistas. En lugar de un pan, el PT se trajo bajo el brazo un acuerdo con el FMI para seguir pagando la deuda externa con el esfuerzo del pueblo brasileño y una mayor confiscación de su trabajo. Un comentarista de televisión creyó que clarificaba la posición del PT con la explicación de que Lula no había elegido a su candidato a vice por sus posiciones oscurantistas de derecha sino por su condición de empresario que defiende el mercado interno. Pero incluso si esto último fuera un mérito, el susodicho José Alencar viene en paquete único: es, al mismo tiempo que un feroz explotador de trabajadores, un reaccionario en toda la línea.

Para la prensa internacional, la necesidad de un segundo turno tiene la ventaja de que permitirá someter a Lula a nuevos compromisos, aunque admite que un desenlace en el primero habría contribuido a poner una cierta calma en la crisis financiera. Efectivamente, Lula ya ha conseguido el apoyo de un representante de la oligarquía del nordeste, Ciro Gomes, ex candidato a la presidencia y ex gobernador de Ceara, pero por sobre todo el apoyo del patriarca de esa oligarquía, Antonio Carlos de Magalhaes, patrón del Estado de Bahia. Ninguno de estos apoyos es, por supuesto, gratuito; aunque la prensa no ha insinuado qué concesiones se hicieron en estos casos, sí informó que para obtener el apoyo del otro ex candidato, el evangelista Garotinho, el PT le habría ofrecido al partido de éste la presidencia del pulpo Petrobrás.

La maratón de apoyos que está buscando el PT en todos los sectores del capitalismo, no puede dejar de llamar la atención, porque finalmente está a sólo 3 puntos de la mayoría absoluta. Es claro que la cantinela de que se necesita juntar más votos oculta una tendencia bastante más importante, que es la de incorporar a todas las grandes fracciones del capital al futuro gobierno de Lula. A medida que la bancarrota de Brasil se va aproximando, la cúpula del PT se entrega cada vez más a los explotadores y se aparta del pueblo. Después de 25 años de retórica antiliberal, los dirigentes del PT descubren que el FMI es un salvador, no un verdugo.

El pasaje abierto del PT al campo del FMI pone en evidencia algo que tiene que ver con el conjunto de la situación mundial. Los democratizantes de todos los países se han preparado todos estos años para combatir lo que llaman las injusticias del modelo de la globalización, del que ponderaban sus progresos productivos y tecnológicos. Pero ahora tienen que hacer frente, no a las injusticias de un modelo, sino a una bancarrota de la organización social capitalista, de la cual depende su propio status social. Esta necesidad social ha llevado al PT a alinearse con el FMI y a olvidar la demagogia antiglobalizadora. Entre un Argentinazo y el FMI, los dirigentes petistas consideran al Fondo un mal menor.

Los planes del FMI para Brasil tienen la línea clásica de reclamar un superávit fiscal que permita pagar en el tiempo la deuda externa. Sin embargo, la devaluación del real ha aumentado esa deuda en una proporción que no podrá reducir ningún superávit previsible. Enfrentado a una situación similar en Europa y Estados Unidos (grandes niveles de endeudamiento y recesión), el FMI ha recomendado lo contrario: el déficit fiscal. En su edición del 28/9, The Economist augura a Europa un final terrible si no adopta una política de déficit de presupuesto y emisión: una bancarrota al modo argentino. Como es esto precisamente lo que se recomienda a Brasil, se puede deducir que el FMI está empujando al PT por el camino que éste querría evitar con la ayuda del FMI: al Argentinazo.

Mientras algunos se preguntan si Argentina será capaz de imitar a Brasil, lo más probable es que el PT y Brasil terminen imitando a la Argentina de la Alianza.